" A inquietude não deve ser negada, mas remetida para novos horizontes e se tornar nosso próprio horizonte."
Edgar Morin

domingo, 9 de abril de 2017

ARTIGO EL LIBERTADOR DA ARGENTINA REVELA RELATORIO DO SERVIÇO DE INTELIGÊNCIA DOS ESTADOS UNIDOS SOBRE OS PRÓXIMOS CINCOS ANOS COM TRUMP NO PODER


EL MUNDO DENTRO DE 5 AÑOS, SEGÚN LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA DE ESTADOS UNIDOS

El Mundo

                                                                                                               por Victor Lasa
Cada 4 años, el Consejo Nacional de Inteligencia (NIC) estadounidense hace un ejercicio de predicción sobre cómo el mundo evolucionará durante el lustro siguiente.



La última edición de este informe coincide con las conclusiones de GeopolíticaHOY, que apuntan a la probable caída del poder global estadounidense y al advenimiento de un mundo, esta vez sí, post-Guerra Fría, cuyo comportamiento será definitivamente convulso. 

Las claves:
El mundo verá el declive no sólo del poder global de EEUU, sino de sus pilares fundacionales; las alianzas militares entre EEUU, Europa y Asia (como la OTAN o la ya difunta alianza con Filipinas), el dominio de las democracias liberales como forma de gobierno preferente y las instituciones internacionales que administran la legislación internacional en Derechos Humanos. Al difuminarse este marco político y legal, el comportamiento de las naciones-estado dejará de estar regido por los parámetros a los que el mundo se había acostumbrado desde el final de la Segunda Guerra Mundial.
Aunque el informe no menciona al presidente electo Trump directamente, tampoco ignora que el modo en que el mundo evolucionará será directamente influenciado por sus políticas. Trump ha mostrado en repetidas ocasiones su desdén o incluso rechazo a elementos clave del orden internacional imperante; acuerdos de libre comercio (critica el NAFTA y rechaza abiertamente el TPP), el papel de la OTAN o el auto-impuesto y últimamente muy criticado papel de valedor de la democracia en el extranjero. Sin embargo, y acorde con su tendencia a las grandes contradicciones, ahora parece dar muestras de menor beligerancia hacia el actual orden internacional, según expresó recientemente su polémico asesor de seguridad nacional Michael Flynn. No en vano, un día antes de las pasadas elecciones en EEUU el experto en política exterior de la Brookings Institution, Thomas Wright, avisó de su importancia histórica, sólo comparable a las elecciones en la Alemania de 1932 que terminaron por aupar a Hitler al poder. No tanto porque pudiera haber similitudes entre Trump y Hitler en sus ideologías o formas, sino por la magnitud del cambio en la manera que funciona el mundo que podría traer una victoria del primero.
El paso atrás de EEUU en la escena global abriría las puertas a un mundo multipolar, un sistema de poder fragmentado que declinará en luchas de poder regional. Potencias como Rusia, China o Irán aumentarán su influencia en sus respectivas periferias, algo que ya se puede observar desde hace un tiempo, con la anexión de Crimea por parte de Rusia, su beligerante actitud en el Este de Europa y el Báltico y su nueva alianza euroasiática con Turquía. China se ha decidido a tomar las riendas del comercio internacional en el continente asiático, impulsando una apertura casi más propia del neoliberalismo, mientras que Irán se encuentra envuelto en varias luchas de poder en Oriente Medio, apoyando activamente al régimen de Assad en Siria y a los Houthis en Yemen.
El NIC advierte que el terrorismo global seguirá proliferando, alimentado por la expansión de nacionalismos, los desequilibrios creados por masivos movimientos migratorios y diferentes conflictos regionales de perfil relativamente bajo. El mundo no verá muchos conflictos a la “vieja usanza”, con dos o más países enfrentados formalmente, sino una nueva concepción de guerra; la zona gris. En esta zona gris se producen agresiones que pueden considerarse por debajo de los standards comunes de una guerra, mezclando contextos de paz y combate. Por ejemplo, mientras que EEUU no ha declarado oficialmente la guerra a países como Siria o Iraq, ha lanzado más de 24.000 bombas sobre ambos sólo en 2016.
La institución de la nación-estado recuperará una relevancia perdida tras décadas de globalización. La insostenible lucha entre la figura del estado unilateral y la multilateralidad de los desafíos globales parece estar siendo ganada por el primero. Esto se traducirá en menos consenso internacional sobre asuntos que competen a todos, como el cambio climático, el comercio, la migración, las crisis de refugiados, el desarrollo internacional o las grandes crisis financieras. Un mundo en el que los países mirarán cada vez más sólo por sus intereses, aupados por el neo-nacionalismo populista.
Fonte: Periodico El libertador - http://ellibertadorenlinea.com.ar - Argentina